Resumen

“BLOOPER” DOMINICAL Por JUAN RAMÓN NAVA

En Corto siempre he sostenido que el PRI, su militancia y sus seguidores, son dignos de un verdadero estudio socio y antropológico, pues a pesar de que invariablemente es el malo de la película en todas las elecciones, al final siempre termina por imponerse. Algo similar ocurrió este domingo, y aunque la moneda aún está en el aire, no hay duda que por algo el tricolor ha sido un partido hegemónico en el país.

La política en ocasiones vislumbra escenarios poco impensables, ayer domingo fue una jornada aciaga en muchos sentidos y para muchos, en especial para quienes buscaron las gubernaturas de Coahuila, Nayarit y el Estado de México, en esta última entidad, el PRI no solo hizo lo posible por retener el poder, sino que los comicios en la tierra de Peña Nieto, fueron una verdadera prueba de fuego para el tricolor rumbo a las elecciones presidenciales de 2018.

Ayer hubo elecciones en cuatro entidades y muchos de los que votaron por el PRI, esos mismos que se dejaron sobornar por unos cuantos pesos, olvidaron que el Revolucionario Institucional enfrenta la deshonra pública al tener que soportar el vituperio constante de la sociedad a la que paradójicamente representa.

Curiosamente, ayer día de elecciones, cerca de la media noche, se supo que en Panamá, el ex Gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge era detenido cuando planeaba abordar un avión que habría de trasladarlo al viejo Continente, quizá a Italia, en donde su colega, Tomás Yarrington, ex Mandatario de Tamaulipas, permanece encarcelado, y como olvidar que la misma circunstancia enfrenta Javier Duarte, el ex Gobernador veracruzano convertido en ícono de la corrupción en México.

El “blooper” dominical que vivió una gran parte de mexicanos no dejó a dudas que en ocasiones, la política más que un arte, como diría Maquiavelo, se convierte en una bufonada, en un verdadero chascarrillo, en donde se observa de todo, desde terquedades hasta verdaderas marranadas, desde conmiseraciones hasta jubilosas y escandalosas celebraciones en favor de la corrupción.

La política en México tiene una verdadera tara que difícilmente podrá ser superada por quienes dicen ser políticos, y es la de no querer admitir ni sus errores ni sus derrotas, diría la reconocida encuestadora ya fallecida María de las Heras, en México no hay ningún candidato perdedor, y justo eso fue lo que se observó ayer domingo una vez concluidas las votaciones.

No existe la menor duda que algo ocurrió este domingo en las elecciones del Estado de México, las autoridades electorales de aquella entidad tendrán que hilar muy, pero muy delgado, sobre todo después de que el Comité Técnico del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) diera a conocer la tendencia del llamado “conteo rápido”.

Y tendrán que caminar con pies de plomo porque hasta las 23 horas de ayer domingo, el Programa de Resultados Electorales Preliminares, el PREP, le otorgaba la ventaja a la abanderada de MORENA, Delfina Gómez, quien mantenía una preferencia de 32.23 por ciento, mientras que el primo del Presidente de México, Alfredo del Mazo, tenía a su favor un 31.30 por ciento de la votación, es decir, entre uno y otro, la ventaja era más que pírrica de apenas 0.93 por ciento.

Según el conteo rápido, el anterior escenario era muy distinto, pues en ese ejercicio, del Mazo aventajaba a su adversaria, muchos mexicanos seguramente no entendieron esa explicación de qué el máximo en la ocurrencia de la votación en favor de la candidata de MORENA no alcanzaba el mínimo del ex alcalde de Huixquilucan.

Pero por si esa confusión no fuera suficiente, media hora después de hacer iniciado este lunes, Alfredo del Mazo ya le había dado la vuelta a las preferencias de la votación y, casi en automático, empezó a marcarse una tendencia a su favor que, a como están las cosas, no hay duda que ésta habrá de ser irreversible.

“Haiga sido como haiga sido”, el PRI logró su propósito, mantener el control del poder en el Estado de México, lo cual le da un respiro a ese partido y al Presidente Enrique Peña Nieto en su largo camino hacia las elecciones de 2018, pues la entidad mexiquense representa un jugoso botín en materia de sufragios y, eso, muy seguramente lo hará valer en el relevo presidencial.

En el estado norteño de Coahuila, la situación es muy parecida a la que se registra en el Estado de México, no así en Nayarit, en donde el PAN mantiene una cómoda ventaja sobre el tricolor, pero al final de la jornada, eso fue lo que menos le importó a Peña Nieto o al líder máximo del priísmo, Enrique Ochoa Reza, quienes aunque digan lo contrario, centraron su mirada en “la joya de la corona” llamada Estado de México, así de sencillo.

De concretarse el triunfo de Alfredo del Mazo, no solo el PRI podrá dormir tranquilo de aquí al 2018, sino que el Gobernador de Tlaxcala Marco Mena también, pues con ese triunfo en la bolsa, el tricolor podrá operar con mayor confianza en aquellas entidades donde habrá elecciones intermedias, como es el caso de Tlaxcala, indudablemente que el priísmo local también resultará ampliamente beneficiado con ese hecho.

Insisto, la jornada comicial de ayer domingo fue un chascarrillo por parte del aparato gubernamental, fue un ensayo, y de ese ensayo, la izquierda mexicana tiene mucho que aprender, porque si persisten en su interior las mezquindades, las ambiciones, los protagonismos, los repartos de culpas y los desencuentros, el PRI les repetirá la misma dosis, si no, al tiempo.

SIN CORRECCIONES…Y ya que hablamos de elecciones. Casi olvido consignar que ayer en Tlaxcala hubo comicios, y éstos fueron extraordinarios, el interés fue muy poco y la inversión mucha, porque a los tlaxcaltecas la jornada electoral de ayer domingo les significó un gasto de muchos, pero muchos miles de pesos, casi un millón…y todo para instalar nueve casillas. Lo dicho, a veces la política es una broma que deriva en burla.