Resumen

CONSPIRANDO Por HOMERO MENESES H.

Mi enfermedad

Milite en el PRD del 2001 al 2009, fui Secretario Técnico Nacional de su refundación en el 2009, luego renuncié; apoyé en la fundación de MORENA en el 2013, se logró su registro en el 2014 y fui Consejero Estatal y Nacional, renuncié a ese partido en marzo de 2015. Fundé e impulso un Colectivo Docente de Tlaxcala, desde donde apoyamos la construcción de una sociedad participativa, critica y exigente; participo en Versus Corrupción, AC. espacio que combate la corrupción.

Formo parte del Frente por Tlaxcala, espacio plural que impulsa proyectos políticos de desarrollo social y combate a la corrupción; formo parte de Por México Hoy, espacio político progresista y plural que promueve la participación y organización ciudadana.

Participo en espacios de análisis académicos y periodísticos, me considero activista de calle y redes sociales. Soy profesor de Educación Básica y doy clase en programas de Posgrado en Puebla y Tlaxcala.

He apoyado de manera abierta a candidatos y candidatas de distintos partidos políticos; pero he rechazado en las tres últimas elecciones, candidaturas que políticos bien posicionados me han ofrecido junto con sus grupos y afines, no quiero ni ahora ni mañana ser candidato a ningún cargo de elección popular. Entonces ¿Qué me pasa? me pregunto y me pregunta mi familia, para qué esa lucha, para qué esa voz si no sacas nada, me dicen. Ni yo mismo lo sabía.

El pasado viernes 9 de junio, un Doctor en Ciencia Política, finalmente me dio el diagnóstico. ¡Estoy enfermo de optimismo! Parto del supuesto que las personas esencialmente son buenas y que debemos apoyarnos para que juntos saquemos lo mejor de nosotros mismos; creo que las instituciones sólo están secuestradas y que debemos limpiarlas; me parece que la política es una actividad noble y que para estar en ella no se requieren cargos; creo que hay que ser felices y dedicarse a ello es la mejor decisión que uno puede y debe tomar.

Incluso, creo que quien me ha criticado, dos o tres, lo hacen porque no me conocen o por mera consigna. Estoy enfermo, me reconocí en las palabras del Doctor. Mauricio Merino, aunque ya varios de mis amigos me habían advertido de ese mal, así me dijo Luis, Rogelio, Delfino, Eva, Lucia, Paco y varios más. Que enfermedad tan maravillosa, pienso.

Ahora participaré en “Nosotrxs”, proyecto que encabeza Mauricio Merino, Ricardo Raphael, Juan Villoro, Víctor Trujillo, José Vicente Saiz. Todos ellos tienen historias buenas o malas, cuestionables o no, son personas y coincidimos en rechazar al purismo, creemos en la política como un medio noble para impulsar transformaciones más allá de los procesos electorales, cada quien es libre -en lo personal- de apoyar a un candidato o candidata, no se busca formar partido político o impulsar un candidato independiente. Se busca el ejercicio de los derechos.

Participo en las organizaciones que he mencionado y participaré en otras cuya misión sea la transformación de México y de Tlaxcala, que busquen un cambio de régimen, combatan la corrupción y busquen la progresión de los derechos humanos. Ojalá logre contagiar a mis dos amables y únicos lectores y se sumen a estos esfuerzos ciudadanos.

De por ahí…

¿Cómo explicar el nombramiento de Víctor Manuel Cid del Prado como nuevo titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH)? El señor salió vapuleado por los sinodales que le entrevistaron; fue expulsado del procedimiento para elegir comisionado del IAIP-Tlaxcala por copiar en el examen; tiene demandas laborales contra órganos autónomos; fue cesado de sus claves de maestro en educación básica y en la Universidad Pedagógica Nacional.

Creo que la mayoría priista que lo impuso no se pudo equivocar de esa forma, parece que de plano es una traición al pueblo de Tlaxcala en general y en particular al Gobernador Marco Mena, pues le quitan legitimidad a su Gobierno con una CEDH presidida por una persona sin autoridad moral.

Parece que se abona a la versión de que el junior y el Gobernador se han distanciado y, por ello, le pone esos cuatros; pero sigo de optimista, quizá la necesidad de limpiar su nombre y reputación hagan del Señor Cid un gran obudsperson.

Twitter@HomeroMeneses