Resumen

DESDE EL MONTÍCULO Por JUAN CARLOS SÁNCHEZ GARCÍA “SAGA”

 

El combate a la impunidad

En términos de lo que establece la Real Academia de la Lengua, el término “fuero” significa “jurisdicción o poder”, pero en términos parlamentarios, se considera como una “competencia jurisdiccional especial que corresponde a ciertas personas por razón de su cargo”.  Por sus raíces etimológicas, “fuero” proviene del vocablo latino forum, que significa recinto sin edificar, plaza pública, vida pública y judicial. Por extensión, así se le denomina al sitio donde se administra justicia, al local del tribunal.  Esta definición nos es poco útil para comprender el significado actual, y por tanto, debemos recurrir al derecho procesal mexicano para definir de manera conveniente a la figura del “fuero”.

En la enciclopedia jurídica mexicana, editada por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, refiere al “fuero” como sinónimo de competencia (como lo sería el fuero común o el fuero federal), en el mismo documento, lo establece como sinónimo de jurisdicción (como sería el fuero de guerra), y de la misma manera lo establece como fuero constitucional, con otro significado, ya que trata de un requisito de procedibilidad.

Esta última acepción nos conduce al mejor entendimiento de lo que es en realidad el “fuero”, tal y como lo establece el autor Eduardo Andrade Sánchez, al decirnos que el fuero es una situación jurídica específica, ya que en todo momento se hace referencia del fuero como un “… conjunto de normas aplicables a determinados servidores públicos que en razón de la función que desempeñan quedan sujetos a un régimen propio en cuanto a la exigencia de ciertas responsabilidades en las que puedan incurrir por su conducta…” (El Desafuero en el Sistema Constitucional Mexicano).

Por ello, en el sistema político mexicano, el fuero fue concebido como una especie de inmunidad para aquellos funcionarios que por ley les fuera concedido, pero que debía ser usado solo para protegerse de la responsabilidad que se generara por las opiniones que virtieran durante el ejercicio de sus actividades, i. e., el sistema constitucional mexicano, previó una especial protección a los funcionarios públicos que emitieran expresiones en el ejercicio de sus funciones, aún cuando estas pudieran ser constitutivas de delito (cuando existían esta clase de delitos).

Sin embargo, la figura del fuero se fue pervirtiendo, los Diputados (tanto federal como locales), Senadores, Gobernadores, y demás figuras locales que gozan de fuero derivado de lo establecido en las diversas Constituciones Locales, han ampliado el manto protector, y lo han hecho extensivo de forma tal, que hoy día el fuero es utilizado para evitar la responsabilidad de ser juzgado por cualquier tipo de delito, incluyendo la responsabilidad derivada de hechos civiles, administrativos o políticos.

Políticos delincuentes, sistemas de procuración de justicia deficientes, sistemas de administración de justicia corruptos, medios de comunicación cómplices, ciudadanía harta e indiferente, generan estados de Derecho endebles, y por tanto, es necesario empezar a generar nuevas instituciones jurídicas más acordes a las necesidades del gobernado.  La gente ajena al “gobierno”, pide con desesperación que acabemos con la impunidad de quienes abusan de sus puestos, y traicionan al pueblo que los eligió, robarle un peso al gobierno, es robarle un peso al gobernado.

Tomando en consideración lo anterior, así como los múltiples estudios de opinión que se han realizado acerca del problema, en mi calidad de representante del pueblo tlaxcalteca, el pasado cuatro de abril, presenté la iniciativa de reforma y derogación de diversos artículos de la Constitución Política del Estado Libre y soberano de Tlaxcala (por primera vez presentada en nuestro Estado), mediante la cual, propongo la eliminación de la figura de inmunidad procesal denominada fuero; que incluye eliminar esta prerrogativa a los Diputados, Gobernador, Magistrados integrantes del Tribunal Superior de Justicia y el Presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, así como de los Consejeros integrantes del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones durante el periodo que dura el proceso electoral.

Mi propuesta es clara y sin jiribillas, debemos construir una sociedad igualitaria, por tanto, como lo expresé, no debe haber tlaxcaltecas de primera y de segunda, la igualdad ante la ley debe ser una condición esencial para desarrollar la vida política-administrativa de nuestro Estado y “el que la deba que la pague”.

Ha pasado más de un mes de la presentación de la iniciativa legislativa, sigo cabildeando para que pueda aprobarse lo más pronto posible, pues fue un compromiso de campaña ante quienes les debo estar aquí; espero la solidaridad y el compromiso de mis demás compañeros diputados para hacerla realidad, y convertirnos en el octavo estado en aprobarlo, sin duda, sería una muestra clara de la voluntad al combate de la corrupción dentro de la implementación del nuevo sistema estatal anticorrupción.

Estaremos impulsando esta iniciativa por el bien de nuestro estado, y tengo la expectativa de que se concretará en los días próximos, y de lo cual les estaré informando.

#OpiniónComoCiudadano.

Estamos muy preocupados por la inseguridad que opera en este estado, a diario los temas de inseguridad se vuelven temas comunes, suceden en el primer cuadro de la ciudad, hasta la comunidad más alejada.  Nos preocupa la trivialización que hace la Secretaria de Gobierno de dichos hechos delictuosos, nos preocupa la lentitud con que actúa en materia de Seguridad Pública por parte del Gobierno del Estado.  Si aún no hay una estrategia para mitigar el crimen, todavía es tiempo para ponerse a trabajar.

Escríbeme a mi correo lideryasociados@outlook.com, con gusto responderé tus dudas y comentarios.