Resumen

PUNTOS DE ACUERDO Por SENADORA MARTHA PALAFOX GUTIÉRREZ*

Estrictamente Personal

Seguramente en la mesa de miles de hogares esta semana se tocaron dos temas, ambos igual de escabrosos.

Lo diré claro y eso no implica falta de sensibilidad. Por un lado una madre de familia se suicida tras envenenar a sus padres e hijos; por el otro, un chofer de combi viola y asesina a una menor.

Ambos casos tienen algo en común además del horror de las historias, la indolencia de la autoridad para impartir justicia si es que hubiera.

Resulta absurdo pensar se puede reparar el daño psicológico que causa la violencia doméstica, como la que vivía la madre de los menores; quien alguna vez pidió ayuda y refirió, sus hijos eran abusados por su padre en casa. Nadie le creyó.

No imagino que debió pensar o cuan desesperada se sintió para tomar tal decisión.

Lo que sé y constato, es la forma en que la mujer se ve desprotegida en tribunales, ministerios públicos y dependencias a la hora de buscar divorciarse, pensión alimenticia, patria potestad o cualquier recurso que proteja su integridad y la de su familia.

El segundo caso una verdadera tragedia, es el de Valeria, una menor que murió en manos de la circunstancias y los fallidos protocolos de búsqueda de las Procuradurías.

De la cínica forma en que un policía ministerial o agente del ministerio público puede poner en tela de juicio los valores inculcados en casa, Valeria no se fue con su novio; sus padres la abordaron a la combi para protegerla, para que no se mojara por la lluvia, iba a la escuela, era una menor de 11 años.

Apenas 24 horas después de su desaparición fue hallada muerta, no concibo explicar eso a un padre. Que su hija no fuera buscada de forma expedita pese a los testimonios.

¿Qué está mal?

Formo parte de la comisión de la familia en Senado de México, puede parecer retórico pero no me canso de sostener que es ahí donde tiene origen todo problema social; pues la familia no solo es el soporte ético, moral y emocional en las crisis.

La familia es el núcleo principal de la sociedad, una cada vez más influenciada por los contenidos televisivos donde es ella y el celular quien educa a los hijos.

Como nuestra democracia, los sistemas de justicia y los métodos de infringir sanción aunados a la corrupción, han relajado el concepto de justicia. Del deber ser y hacer en la sociedad.

Las nuevas generaciones están expuestas a un mundo convulsionado, alejado de la fe y los valores que siguen siendo responsabilidad de quien educa.

La sociedad no está ya en un papel protector del prójimo y por la misma razón debemos redoblar el cuidado de nuestros hijos en casa y fuera de ella. Nos alcanzó la indolencia de los actores sociales que antes jugaban un papel innegable en la formación de buenos ciudadanos, el policía, los maestros o el sacerdote, los abuelos y la figura de papá y mamá.

Dejamos que el internet les muestre a nuestros hijos cuestiones básicas sobre seguridad, alimentación, salud, sexo, cultura.

Olvidamos que somos nosotros los responsables de educar personas felices, humanas y responsables.

Regresemos a la solidaridad esa que permitía hacer amigos y ver a los nuestros jugar en las calles, sólo eso detendrá el horror.

Escríbeme a:

prensampalafox@gmail.com

*Acerca del autor:

Martha Palafox Gutiérrez

Licenciada en Derecho

Senadora Independiente por la LXIII Legislatura del Senado de México.

Madre, mujer, abuela y Mexicana, por fortuna.